Hoy, 28 de enero de 2026, llega a Disney+ una de las apuestas más diferentes de Marvel Studios. La premisa es clara: el actor de Hollywood Simon Williams se sumerge en el mundo de los superhéroes a medida que obtiene sus propios poderes y se convierte en el nuevo superhéroe Wonder Man.
Bajo el sello Marvel Spotlight, esta producción busca contar una historia más independiente, alejada de la gran trama del multiverso. Pero, ¿funciona esta fórmula o se queda a medio camino? En CinePulso ya hemos visto la temporada completa y te contamos qué puedes esperar de ella.
Un enfoque fresco sobre la fama y la actuación
Lo primero que llama la atención de Wonder Man es que se siente como algo genuinamente nuevo dentro del catálogo de Marvel. Su mayor virtud no reside en los combates o los efectos visuales, que prácticamente son nulos, sino en su premisa. La serie funciona mucho mejor cuando explora la vida de Simon Williams como un actor que, simplemente, quiere vivir de su arte.
El detonante de la trama es uno de sus grandes aciertos: la relación entre Simon y Trevor Slattery (el falso Mandarín). Lo que comienza como un apoyo amistoso para conseguir el papel de su vida, pronto se revela como una trampa hecha por Control de Daños y Trevor. Esta dinámica es, sin duda, el corazón de la serie y lo que la mantiene viva.
Un reparto que eleva el nivel
Si hay una razón de peso para ver la serie, esa es el reparto. Yahya Abdul-Mateen II ofrece una interpretación sólida y carismática como Simon,y Ben Kingsley lo hace increíble. El veterano actor retoma a su Mandarín y lo convierte en un personaje con un peso narrativo real, lleno de matices y carisma, alejándose del simple alivio cómico para ser una pieza fundamental del relato. La química entre ambos es tal que, al terminar, te quedas con ganas de verlos juntos en más productos.
Narrativa predecible y desconexión del UCM
Pese a un arranque prometedor, la serie no tarda en mostrar sus costuras. A partir del segundo episodio, el guion se vuelve bastante predecible. Sin embargo, esto no significa que sea malo; al contrario, la serie sigue siendo muy disfrutable y entretenida, aunque se pierda el factor sorpresa.

Otro punto conflictivo es su aislamiento. Al operar bajo la marca Marvel Spotlight, se entiende la falta de grandes crossovers, pero la desconexión total empieza a sentirse como un error en un universo compartido. Al igual que ocurrió con Moon Knight o Ironheart, Wonder Man es una serie autoconclusiva sin consecuencias aparentes para el futuro de la franquicia. Esta falta de ambición global deja la sensación de que, si la serie se hubiera titulado de otra forma y no llevara el logo de Marvel, el resultado habría sido idéntico o incluso mejor valorado por el público general, al no ir con las expectativas de ver «algo de Marvel».
Decisiones de ritmo cuestionables
Dentro de su estructura, encontramos decisiones creativas que no terminan de encajar del todo. Un ejemplo claro es el cuarto episodio: aunque funciona bien como historia autoconclusiva, se siente fuera de lugar en el conjunto de la temporada. Hubiera sido mucho más enriquecedor aprovechar ese tiempo en pantalla para profundizar en el origen de los poderes de Simon o en el drama de la muerte de su padre, elementos que la serie toca pero no explora con la profundidad necesaria.
Por otro lado, la inclusión de Control de Daños sigue siendo una asignatura pendiente para Marvel. Vuelven a demostrar que no sabe manejar bien a esta organización, aunque aquí salvan los muebles al utilizar a Trevor Slattery como informante, lo que justifica su presencia de forma más orgánica que en otras producciones anteriores.
Factura técnica y modelo de estreno
Donde Wonder Man sí destaca positivamente es en su apartado técnico. La serie cuenta con una factura visual impecable, está muy bien grabada y ofrece una estética cuidada que se agradece mucho en televisión.
Además, la decisión de estrenar la temporada completa el mismo día es un acierto total. Al ser una serie con un ritmo irregular en algunos episodios, el formato maratón ayuda a que la experiencia global sea mucho más satisfactoria. Es comprensible que el público desconfíe ante la escasa promoción previa, pero Marvel ya ha demostrado en otros productos recientes, como Marvel Zombies o Tu amigo y vecino Spider-Man, que tener poca publicidad no es sinónimo de mala calidad. Sin duda, el lanzamiento «del tirón» beneficia enormemente al producto final.
Conclusión
Wonder Man es una propuesta correcta, con una idea base muy interesante y unas actuaciones que elevan el material original. Yahya Abdul-Mateen II y, sobre todo, un genial Ben Kingsley, hacen que el viaje valga la pena, apoyados por una excelente calidad de producción. Sin embargo, la previsibilidad de su guion y la sensación de ser una «isla» irrelevante dentro del UCM le impiden alcanzar la excelencia.
Es una serie disfrutable si ajustas tus expectativas y buscas una historia sobre Hollywood con superpoderes, pero te dejará con la sensación constante de que podría haber dado mucho más de sí.
Nota final: 7,5/10












